En el siglo XIX, me habían invitado a una fiesta de la alta sociedad en un lujoso castillo. La fiesta era en torno a Star Catcher, futura reina de PonyPari's. Cuando el carruaje se detuvo, supe de inmediato que habíamos llegado a ese lugar. Yo, Moondancer, estaba destinada a casarme con Blu Berry Clinton, príncipe de Inglaterpoy's. Tenía que casarme con él, a pesar de que no lo amaba en lo absoluto, para no deshonrar a mis padres, reyes de Españoises en ese tiempo. Al bajar del carruaje, Blu me estaba esperando y me cogió la mano para besarla.
-Bienvenida, cariño.
No le contesté..., ni deseaba hacerlo. Entramos al gran castillo de Star Catcher, futura reina de PonyPari's. Éramos los invitados especiales de aquella noche. Mi padre, madre, el tirano de Blu Berry Clinton y yo. Al entrar, dos amables sirvientes nos ofrecieron vino. Yo, amablemente, dije que no deseaba, pero el alcohólico de Blu Berry Clinton pidió 4 copas..., y sin ni siquiera decir "gracias", al menos. El principio de la fiesta fue aburrido. Lo único que la gente hacía era comer bocadillos y hablar sobre matrimonio. La palabra, de solo oírla, me daba escalofríos. No entendía por qué la gente estaba tan desesperada en casarse... con personas que ni siquiera amaban.
Pasaron 2 horas antes de que Star Catcher llegase a la fiesta. Al oír que su carruaje llegaba en la entrada, todo el mundo guardó silencio y esperó la llegada de la futura reina. Star Catcher, después de desfilar presentablemente por el pasillo del castillo, fue al escenario y se aclaró la garganta para tener nuestra atención.
-Damas y caballeros, les agradezco que hayan asistido a este importante evento realizado por mis padres en torno a mí. Quiero decirles que, como saben, yo seré la futura reina de Ponypari's. Les prometo dar lo mejor de mí cuando lo necesiten porque ustedes, pueblo de Ponypari's, se lo merecen. Cambiando el tema de mi futuro, quisiera agradecerles a unas importantes personas su presencia en esta noche. Esas personas son: Emeril Darkmoon, Melrose Darkmoon, su hija, Moondancer Darkmoon y por último, y no menos importante, el futuro esposo de la señorita Moondancer, Blu Berry Clinton, príncipe de Inglaterpoy's.
Todo el mundo comenzó a aplaudir y, aunque lo disimulé, odié la idea de que Star Catcher hubiera dicho que un patán como Blu Berry Clinton sería mi futuro esposo. Star Catcher se aclaró la garganta de nuevo para tener la atención de los allí presentes de nuevo.
-Ahora, dicho todo esto, espero que disfruten la música de esta noche. Por favor, les pido que se acerquen a las mesas de los extremos para coger su máscara favorita y comenzar a bailar en pareja. Buenas Noches.
Todos comenzaron a aplaudir de nuevo mientras se acercaban a las mesas y comenzaban a seleccionar sus máscaras favoritas.
Mi familia y yo nos acercamos también. Mi padre escogió una máscara naranja con bordes dorados. Mi madre escogió una máscara completamente plateada, mientras que Blu escogió una máscara verde con bordes rojos. Sin que Blu me atrapara, escogí una hermosa máscara negra con unos lobos dibujados en brillo plateado a lor bordes. Justo cuando la escogí, salí corriendo para que Blu no supiera cuál máscara había escojido y no tuviese razones para bailar conmigo.
Sintiéndome libre, comencé a bailar sola en el salón, mientras todos tenían parejas. Ya me había apartado bastante de mis padres y de Blue. Me sentía sumamente... Libre.
Pasaron unos ocho minutos aproximadamente mientras bailaba sola, hasta que alguien me tocó el hombro.
-Buenas noches, señorita Moondancer.-dijo aquel muchacho.
-Buenas noches...-dije sin terminar la oración, pues no sabía quién era para mencionarlo.
-Snow, me llamo Snow. Soy el... futuro esposo de Star Catcher.
-¿De la reina de Ponypari's?
-Sí, ella misma.
-¡Increíble! Gusto en conocerlo, Snow.-le dije, extendiendo mi mano.
-¿Tiene pareja, señorita?
-No por ahora.
-Pensaba que había venido acompañada del señor Berry Clinton, su futuro...
-No mencione la palabra, por favor...-dije, sin dejar que terminara la oración.
-Como usted diga.-dijo, pero se quedó mirándome curiosamente.
-¿Qué pasa?-pregunté sin soportar la curiosidad.
-Perdón por ser intrometido, pero algo me dice que usted no... lo ama...
Me quedé callada. Se supone que no le diera detalle alguno de aquel tema, pero...
-No, no lo amo. Punto final.-dije, volteando el rostro para esconder la vergüenza.
-Usted no tiene por qué sentirse avergonzada, señorita. Es más, es usted muy valiente de haberlo admitido.
-Por favor, no le diga nada a mis padres.
-Soy todo un mudo y sordo cuando se trata de secretos, Madam'e.
-Muchas gracias, señor Snow. Y usted, ¿no va a bailar con su futura esposa?
-Mm... digamos que... no me apetece bailar con ella.-dijo, desvíando la mirada.
-Usted no la ama, ¿cierto?
-Cierto.
-¿Por qué? Digo, perdone pero, ella parece ser una magnífica mujer. Tiene elegancia, inteligencia, es muy hermosa y...
-Y mata personas. Sí, qué hermoso.
Repasé lo que él había dicho en mi mente. "Y matar personas. Sí, qué hermoso."
-Perdone, ¿acaso usted dijo "matar personas"?
-Le digo algo: No debería estar hablando con usted ni usted conmigo, señorita. Usted no debe preguntar esas cosas y, para más saber, deshonrar a su familia. Así que, con todo el respeto, le sugiero que nos digamos buenas noches y seguir con nuestros. Así que, buenas noches señorita Moondancer.
Al decir eso, se alejó rápidamente de mí. ¿Matar personas? No tenía sentido...
Ignoré mis pensamientos y me dije a mí misma que, seguramente, solo intentaba asustarme o jugarme una mala broma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario